El más grande del mundo
En el centro de la fachada principal, el Zócalo Gigante funciona como síntesis de todo lo que es Guatapé. La palabra del pueblo se alza en letras onduladas. A su lado, un arriero alimenta a su caballo en un gesto mínimo y enorme: sostener al otro es sostener el camino. Girasoles, orquídeas, la magnolia guatapensis en peligro de extinción, la trucha y la cachama de la represa, el colibrí y la mariposa monarca, la Piedra del Peñol custodiando el fondo.
Es el autorretrato de un pueblo. Obra del escultor Juan Castaño Art, heredero directo de la tradición zocalera que inició Chepe Parra hace más de un siglo. Todo lo que ves ahí fue primera vez: nunca antes se había modelado hierro a esa escala en Guatapé. Nunca antes se había esculpido un caballo tan grande. Nunca antes un zócalo había aspirado a récord mundial.
«Yo nunca soñé esto. Nunca imaginé hacer un zócalo de 17 metros. Pero aquí estamos.» — Juan Castaño Art
